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Seis metales de una misma roca.

El platino y el paladio forman parte de los seis metales del grupo del platino. Los seis tienen «propiedades físicas y químicas similares y tienden a aparecer juntos en la naturaleza», escribe el U.S. Geological Survey (traducido).

Los seis metales del grupo del platino en la tabla periódica

Número atómico, símbolo y nombre. Se destaca el metal de esta página.

Tres pepitas de platino de color gris plateado y forma irregular, con una superficie rugosa y agujereada, sobre fieltro claro
Platino nativo: pepitas de Sierra Leona en el Natural History Museum de Londres.

Se reúnen en el magma. Cuando este se satura de azufre, se separa un fundido de sulfuros, en el que los metales del grupo del platino se concentran preferentemente. De estos yacimientos procede casi todo lo que se extrae.

La corteza terrestre superior contiene, por término medio, medio miligramo de platino por tonelada. Los minerales que se extraen por los metales del grupo del platino contienen, entre los seis, de 5 a 15 gramos por tonelada. Cálculo propio: entre unas 10.000 y 30.000 veces más.

El platino acaba principalmente en minerales propios. En la mayoría de las rocas son diminutos: desde menos de una milésima hasta unas décimas de milímetro.

«La mayoría de los geólogos puede pasar toda una vida trabajando con rocas enriquecidas en elementos del grupo del platino sin ver nunca un mineral de este grupo en una muestra de mano.»

U.S. Geological Survey, 2017 (traducido)

Dar forma al platino: en el Pacífico y en Madrid.

En la costa de la actual zona fronteriza entre Colombia y Ecuador, la cultura La‑Tolita‑Tumaco conocía el platino ya algunos siglos antes de Cristo. Sus orfebres lo combinaban con oro: sinterizaban ambos en aleaciones, recubrían el oro con platino y revestían piezas con láminas de los dos metales. La sofisticación de su trabajo de los metales era «en algunos casos, única en el mundo», escribe David A. Scott (traducido).

Adorno nasal de oro y plata: una media luna abierta en el centro, junto a cuatro formas de hojas y muchas espirales con pequeños discos redondos
Adorno nasal de la cultura Tolita‑Tumaco, del 500 a. C. al 300 d. C., de oro y plata según el museo. The Metropolitan Museum of Art, Nueva York.

Muchos siglos después, en 1786, Pierre François Chabaneau logró producir platino maleable en Madrid, con el apoyo de Fausto de Elhuyar. Un decreto real de 1787 mantuvo el procedimiento en secreto. El laboratorio de la Calle Hortaleza se llamaba «Casa de la Platina». Allí y en un segundo laboratorio se produjeron de 435 a 560 kilogramos de platino.

Platino maleable en cuatro pasos, 1786

Los pasos según el estudio de Mineralogical Magazine, 2020.

«Los lingotes se agrietaban con demasiada frecuencia y a veces incluso se desmoronaban bajo el martillo, sin ninguna razón aparente.»

Chaston, 1980, citado en Mineralogical Magazine, 2020 (traducido)

Un estudio de 2020 ve en ello la causa: el platino aún contenía los demás metales del grupo del platino.

1886: una imagen hecha de platino.

Paisaje fluvial en blanco y negro con grises plateados: veleros de carga con altas velas oscuras frente a una casa en la orilla, velas y árboles reflejados en el agua quieta, bajo un cielo nublado
Peter Henry Emerson, «Cantley: Wherries Waiting for the Turn of the Tide», 1886. Platinotipia, 18,8 × 28,4 cm. The Cleveland Museum of Art.

William Willis inventó la platinotipia en 1873. Primero, la imagen se forma a partir de sales de hierro fotosensibles. Durante el revelado se disuelven y se sustituyen por platino, según describe el Victoria and Albert Museum. Al final, la imagen está hecha de platino.

Las copias se apreciaban por su riqueza de sutiles gradaciones tonales, en su mayoría grises plateados, y por su permanencia. Hoy la platinotipia vive un resurgir en la fotografía artística.

En 1886, Peter Henry Emerson muestra veleros de carga junto a Cantley, en Norfolk, esperando el cambio de la marea. La imagen es la lámina XXIV del libro «Life and Landscape on the Norfolk Broads».

La capa de 1924.

En junio de 1924, A. F. Lombaard lavó con batea grava de un cauce seco de la finca Maandagshoek, en Sudáfrica. Encontró «unas pocas partículas de un metal blanco pesado» (traducido) y pensó enseguida en platino. Su concentrado se envió a Hans Merensky el 7 de junio; el 12 de agosto Merensky se reunió con él sobre el terreno.

En la primera mitad de septiembre llegó el hallazgo más importante: la capa rocosa hoy conocida como Merensky Reef (capa de Merensky). Los informes de 1925 no dicen quién tomó la primera muestra, y nadie anotó el día exacto.

Una capa de este tipo suele tener de centímetros a metros de espesor y extenderse a lo largo de decenas a cientos de kilómetros. La capa de Merensky puede seguirse por toda la parte oriental y occidental del complejo de Bushveld.

El complejo tiene unos 2,05 mil millones de años y se sitúa bajo una superficie de unos 69.000 km². Según el U.S. Geological Survey (datos de 2017), allí se han extraído 7.200 toneladas de metales del grupo del platino desde los años 1920.

Losa de roca alta y de fractura irregular, oscura y de grano grueso arriba con manchas claras, más clara y gris rojiza abajo
Gabro con mineral de platino de la capa de Merensky, Sudáfrica. Smithsonian Institution, muestra NMNH‑113196.
Una franja fina en una potente sucesión

Esquema sin escala: la franja se dibuja mucho más gruesa de lo que sería en proporción.

Del mineral al lingote.

Entre el mineral y el metal hay seis etapas. En la refinería se separan primero los demás metales y después los seis del grupo del platino entre sí, hasta que cada uno tiene una pureza de más del 99,99 por ciento. Se entregan como lingotes, gránulos o un polvo fino llamado «esponja».

Un recorrido en seis etapas

Según el U.S. Geological Survey, 2017.

Para el comercio mayorista de Londres y Zúrich, el London Platinum and Palladium Market establece cómo debe ser un lingote: de 1 a 6 kilogramos, una ley de al menos 999,5/1.000 y aristas que no sean cortantes.

Esquema: las marcas obligatorias de un lingote londinense
Lingote de platino 1 kg: arriba el logotipo y umicore, debajo FEINPLATIN 999.5, abajo 1000g y un número
Lingote de platino 1 kg de la tienda

Esquema de la cara mayor según las Good Delivery Rules, sin marcas reales. Al lado, un lingote de un kilogramo de la tienda.

En la misma roca: el paladio.

En el mineral, el platino suele encontrarse junto al paladio y los otros cuatro metales del grupo del platino; solo la refinería los separa. La página del paladio cuenta cómo nació la moneda de paladio de 2017.

Fuentes: U.S. Geological Survey, Professional Paper 1802‑N «Platinum‑Group Elements», 2017; National Library of Medicine, PubChem, tabla periódica; David A. Scott, «The La Tolita‑Tumaco Culture: Master Metalsmiths in Gold and Platinum», Latin American Antiquity, 2011; Fernando Gervilla y otros, «Platina in the 18th century: mineralogy of the crude concentrate used in the first modern attempts at refining platinum», Mineralogical Magazine 84, 2020; Victoria and Albert Museum, «An A to Z of photographic processes»; The Cleveland Museum of Art, datos de la colección de 1986.190; R. G. Cawthorn, «The discovery of the platiniferous Merensky Reef in 1924», South African Journal of Geology, 1999; London Platinum and Palladium Market, Good Delivery Rules for Platinum and Palladium Plates and Ingots, versión de noviembre de 2023; todas consultadas en octubre de 2026. Imágenes: Pepitas de platino: Aram Dulyan, dominio público (Wikimedia Commons); Adorno nasal: The Metropolitan Museum of Art, 1979.206.1136, dominio público; Imagen: Peter Henry Emerson: The Cleveland Museum of Art, 1986.190, CC0; Imagen: Gabro: Smithsonian Institution, NMNH‑113196, CC0; Lingotes: fotos de producto de la tienda.

Platin ist das stille, seltene Schwergewicht unter den Edelmetallen: Rund 30-mal seltener als Gold, unverzichtbar in Industrie und Medizin und lange sogar wertvoller als das gelbe Metall. Wer Platin kaufen möchte, bewegt sich abseits des Mainstreams – in einem Markt mit überschaubarer Auswahl, starken Preisschwankungen und einem besonderen Reiz für alle, die ihr Edelmetall-Portfolio breiter aufstellen wollen. Dieser Ratgeber beleuchtet die wichtigsten Eigenschaften, Stückelungen, steuerlichen Besonderheiten, Echtheitsmerkmale und Marktfaktoren von Platinbarren und Platinmünzen.

Platin als Edelmetall: Eigenschaften und Bedeutung

Platin trägt im Periodensystem das Elementsymbol Pt und die Ordnungszahl 78. Es zählt zur Gruppe der Platinmetalle, zu der auch Palladium, Rhodium, Ruthenium, Osmium und Iridium gehören. Chemisch gilt Platin als äußerst korrosionsbeständig, dehnbar und schmiedbar – und es besitzt einen sehr hohen Schmelzpunkt von rund 1.768 Grad Celsius. Diese Kombination aus Robustheit und Beständigkeit macht das Metall in vielen technischen Anwendungen praktisch unersetzbar.

Der wohl wichtigste Verwendungszweck ist die katalytische Wirkung: In Fahrzeugkatalysatoren wandelt Platin Schadstoffe in weniger schädliche Verbindungen um. Hinzu kommen Anwendungen in der Medizintechnik – in nahezu jedem Herzschrittmacher steckt etwas Platin – sowie in der Schmuck- und Chemieindustrie. Dieser hohe Industrieanteil unterscheidet Platin grundlegend von Gold, dessen Nachfrage stärker von Anlage- und Schmuckmotiven getragen wird.

Herkunft und Fördergebiete

Ein Großteil der weltweiten Platinvorkommen stammt aus Südafrika, ergänzt durch Russland, Simbabwe, Kanada und die USA. Historisch entstand Platin oft als Nebenprodukt der Goldsuche – in Russland wurde daraus sogar einmal der legendäre Platinrubel geprägt. Weil die Förderung stark auf wenige Regionen konzentriert ist, reagiert der Markt empfindlich auf Produktionsausfälle. Zunehmend gewinnt das Recycling an Bedeutung, bei dem Altmaterial in Königswasser aufgelöst und das Metall zurückgewonnen wird. Neben reinem Platin existieren zahlreiche Legierungen, etwa das in der Schmuckverarbeitung genutzte Fasserplatin mit rund 96 Prozent Platin- und 4 Prozent Palladiumanteil.

Platin kaufen: Barren und Münzen im Überblick

Wer physisches Platin erwerben will, hat grundsätzlich zwei Wege: den funktionalen Platinbarren oder die motivstarke Platinmünze. Beide Varianten werden nach dem aktuellen Tagespreis pro Feinunze gehandelt und weisen in der Regel den Namen des Herstellers auf. Anders als bei Gold und Silber ist das Angebot an Platinprodukten deutlich kleiner – genau darin liegt für manche Sammler und Anleger der besondere Reiz.

Platinbarren – die Exoten unter den Barren

Platinbarren gelten nach wie vor als Nischenprodukt neben Goldbarren und Silberbarren. Sie erreichen typischerweise eine Feinheit von 999,5 und stammen von renommierten Scheideanstalten wie Umicore, Heraeus und Degussa. Die gängigen Stückelungen reichen von kleinen 5- und 10-Gramm-Einheiten bis hin zum 1-Kilogramm-Barren. Kleine Gewichte bieten Flexibilität beim späteren Verkauf, größere Barren punkten mit einem geringeren Aufgeld pro Gramm.

  • 5 g / 10 g – günstiger Einstieg, ideal zum Kennenlernen des Metalls
  • 50 g / 100 g – ausgewogenes Verhältnis von Aufgeld und Handelbarkeit
  • 500 g / 1 kg – niedrigstes Aufgeld je Gramm, für größere Anlagebeträge

Platinmünzen – Klassiker in seltener Ausführung

Platinmünzen erreichen üblicherweise eine Feinheit von 999,5 und erscheinen häufig als Platinvariante bekannter Klassiker. So gibt es den Wiener Philharmoniker und den Maple Leaf im vertrauten Design auch in Platin. Beliebt sind zudem die Cook-Islands-Münze mit dem berühmten Segelschiff Bounty, der American Eagle, die Britannia sowie das australische Känguru-Nugget. Weil die Auflagen und Motivzahlen gering ausfallen, tragen viele Platinmünzen einen ausgeprägten Sammlercharakter – das kann Wertsteigerungspotenzial bergen, macht die Preisbildung aber auch weniger transparent als bei reinen Anlageprodukten.

Steuerliche Behandlung von Platin

Ein wesentlicher Unterschied zu Anlagegold: Während physisches Anlagegold in Deutschland umsatzsteuerbefreit ist, unterliegt Platin grundsätzlich der Umsatzsteuer. Damit ähnelt die steuerliche Behandlung eher der von Silber. Für Anleger ist dieser Punkt bei der Kalkulation des Einstiegspreises entscheidend, da die Steuer die Anschaffungskosten spürbar beeinflusst.

Steuerlicher Hinweis

Platin gilt in Deutschland – anders als Anlagegold – nicht als umsatzsteuerbefreit. Bei bestimmten Platinmünzen kann die Differenzbesteuerung zur Anwendung kommen. Die konkrete steuerliche Behandlung hängt vom Einzelfall ab; dieser Hinweis ersetzt keine steuerliche Beratung durch einen Fachmann.

Wie bei anderen Edelmetallen gilt beim privaten Verkauf zudem die einjährige Spekulationsfrist: Wird physisches Platin länger als zwölf Monate gehalten, sind etwaige Veräußerungsgewinne für Privatpersonen in der Regel steuerfrei. Wer die steuerlichen Rahmenbedingungen kennt, kann Platin als bewusste Beimischung zur Diversifikation eines breit aufgestellten Portfolios einordnen.

Echtheit, Feingehalt und Qualität

Seriöse Platinprodukte tragen klare Angaben zu Hersteller, Feingewicht und Feingehalt. Barren namhafter Scheideanstalten sind oft mit Prägenummer und Zertifikat versehen und für den internationalen OTC-Handel zugelassen, was die weltweite Handelbarkeit erleichtert. Beim Kauf lohnt der Blick auf einige zentrale Merkmale:

  1. Feingehalt 999,5 – Standard bei Anlagebarren und den meisten Anlagemünzen
  2. Herstellerprägung – anerkannte Namen wie Umicore, Heraeus, Degussa oder Valcambi
  3. Zertifikat und Seriennummer – besonders bei größeren Barren üblich
  4. Originalverpackung – unbeschädigte Blister oder Etuis erhalten den Wert

Bei Kettner Edelmetalle durchläuft jedes Produkt eine ISO-konforme Echtheitsprüfung, bevor es das Hochsicherheits-Logistikzentrum verlässt. Für die sichere Aufbewahrung zu Hause bieten sich passende Münzkapseln und Münzkassetten an, die das empfindliche Prägebild vor Kratzern und Umwelteinflüssen schützen.

Platinpreis: Markt, Nachfrage und Entwicklung

Der Platinpreis wird von einem Zusammenspiel aus Industrienachfrage, Fördermenge und Anlageinteresse bestimmt. Über weite Strecken blieb Platin hinter Gold und Palladium zurück, weil in der Automobilindustrie verstärkt Palladium in Katalysatoren zum Einsatz kam. Steigt jedoch der Palladiumpreis, wird eine Rückkehr zu Platin für die Industrie wieder attraktiver – ein Faktor, der die Nachfrage künftig stützen kann.

Charakteristisch für Platin sind seine ausgeprägten Preisschwankungen. Der hohe Industrieanteil sorgt dafür, dass konjunkturelle Entwicklungen und Angebotsengpässe stärker durchschlagen als bei reinen Anlagemetallen. Diese Volatilität kann Chancen wie Risiken bedeuten – eine Wertentwicklung lässt sich daraus nicht ableiten. Genau deshalb sehen viele Anleger Platin nicht als Ersatz, sondern als Ergänzung zu klassischen Anlagemünzen aus Gold und Silber.

Ein Metall, das Gold an Seltenheit übertrifft und dennoch abseits des Rampenlichts gehandelt wird – darin liegt die eigentliche Faszination von Platin.

Platin verkaufen: worauf zu achten ist

Wer Platin wieder veräußern möchte, sollte den aktuellen Tagespreis im Blick behalten, denn Platinbarren und Platinmünzen werden stets zum tagesaktuellen Kurs gehandelt. Vor einem Verkauf lohnt der Vergleich mehrerer Anbieter, da Ankaufspreise und Gebühren variieren. Gut erhaltene Ware in Originalverpackung und mit Zertifikat lässt sich in der Regel besser verwerten als beschädigte Stücke.

Ob als langfristige Beimischung oder als besonderes Geschenk mit bleibendem Wert – Platin verbindet den nüchternen Charakter eines Industriemetalls mit dem emotionalen Reiz der Seltenheit. Für Einsteiger bietet sich der Start mit kleinen Stückelungen an, während erfahrene Anleger Platin gezielt in eine breit gestreute Strategie neben Silbermünzen und Goldklassikern einbinden.

Häufig gestellte Fragen zu Platin

Ist Platin seltener als Gold? +

Ja. Platin kommt in der Erdkruste deutlich seltener vor als Gold und wird jährlich in weit geringeren Mengen gefördert. Die Vorkommen konzentrieren sich zudem auf wenige Regionen, allen voran Südafrika, was den Markt anfälliger für Angebotsschwankungen macht.

Muss beim Kauf von Platin Mehrwertsteuer gezahlt werden? +

Grundsätzlich ja. Anders als Anlagegold ist Platin in Deutschland nicht von der Umsatzsteuer befreit. Bei bestimmten Platinmünzen kann die Differenzbesteuerung greifen. Die genaue Behandlung hängt vom Einzelfall ab und sollte im Zweifel mit einem Steuerberater geklärt werden.

Welche Feinheit haben Platinbarren und Platinmünzen? +

Anlageprodukte aus Platin weisen üblicherweise eine Feinheit von 999,5 auf. Barren stammen häufig von Scheideanstalten wie Umicore, Heraeus oder Degussa, während Platinmünzen von staatlichen Prägestätten ausgegeben werden.

Welche Platinmünzen sind besonders bekannt? +

Zu den gefragten Motiven zählen der Wiener Philharmoniker, der kanadische Maple Leaf, die Cook-Islands-Münze mit dem Segelschiff Bounty, der American Eagle, die Britannia und das australische Känguru-Nugget. Viele erscheinen im gleichen Design wie ihre bekannten Gold- und Silberpendants.

Warum schwankt der Platinpreis so stark? +

Platin hat einen hohen Industrieanteil, vor allem in der Automobil- und Medizintechnik. Konjunkturelle Entwicklungen, Fördermengen und der Preisabstand zu Palladium wirken sich daher unmittelbar auf den Kurs aus, was zu ausgeprägten Preisschwankungen führt.

Eignet sich Platin zur Depot-Diversifikation? +

Platin wird von vielen Anlegern als Beimischung genutzt, um ein Edelmetall-Portfolio über Gold und Silber hinaus breiter aufzustellen. Aufgrund der Volatilität und des Industriebezugs sollte es als Ergänzung und nicht als alleiniger Baustein betrachtet werden. Eine individuelle Anlageentscheidung hängt stets von den persönlichen Zielen ab.

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