Lingote de oro 250g Heimerle und Meule (fundido)

- Oro purísimo: ley 999,9/1.000
- Pieza única real: cada pieza es única
- Con certificado: autenticidad garantizada
- Oro purísimoLey y sello de acuñación claramente visibles en el lingote
- Pieza única realBordes redondeados y líneas de solidificación dan carácter
- Con certificadoProducto nuevo sin circular, sellado y empaquetado de forma segura

Heimerle + Meule · Pforzheim
Oro de la Ciudad del Oro.
Todo empezó con el polvo de los talleres.
En Pforzheim se fabrican joyas desde el siglo XVIII. Donde se lima, se sierra y se pule, el metal precioso cae al suelo como polvo fino y acaba en las barreduras.
El empresario Julius Dittler funda una empresa que trata las barreduras, una «Kehretsanstalt», para recuperar el metal precioso de los residuos de producción.
1845
Ese año comienza la historia de Heimerle + Meule. Aún hoy, esa fecha aparece en el emblema de la empresa.
En la fábrica
Del material para refinar al lingote.

El material para refinar
Joyas, monedas, cubiertos, oro dental y residuos de la industria: de ahí recupera hoy la empresa el metal precioso.

La colada
El oro se funde a 1.064 grados y la plata, a 962 grados. El fundidor vierte el metal líquido del crisol al molde.

El lingote
Al final está el lingote terminado, que indica su peso y su ley. Según la empresa, los metales finos empleados se producen en su propia refinería.
Una casa que sigue adelante.

1945
Entre escombros
El 23 de febrero, un ataque aéreo destruye el centro de Pforzheim. También el edificio de la empresa se pierde en la guerra. Después, la firma vuelve a empezar desde cero en los locales de una fábrica de joyas y relojes.
1977
El Brötzinger Tal
La empresa deja el centro y se traslada al Brötzinger Tal, un valle que después de la guerra se había rellenado también con los escombros de la antigua ciudad. Desde entonces tiene allí su sede.
2010
Lingotes para inversores
Heimerle + Meule crea la división de productos de inversión. Hoy, lingotes, estuches y tarjetas para inversores forman parte de su gama.
2014
Good Delivery
El 3 de junio, la London Bullion Market Association incluye a la empresa en su lista Good Delivery, el registro de refinerías de oro reconocidas. Desde ese día figura en ella.

Lingote fundido
Cada colada, una pieza única.
En la colada, el lingote adquiere cantos redondeados y finas líneas de solidificación, un poco distintas de un lingote a otro.
La empresa llama a sus lingotes fundidos un clásico: de forma compacta y agradables en la mano.
En el lingote
Lo que dicen las marcas.
- 999.9
- La ley en milésimas: de 1.000 partes, 999,9 son oro puro.
- 1845
- El fundidor. Desde 1933 es el emblema de la empresa. En el sello redondo aparece encima del año 1845.
- melter assayer
- En inglés: fundidor y ensayador. Al lado está el emblema de la empresa.
- HEIMERLE + MEULE
- La empresa lleva este nombre desde la segunda mitad del siglo XIX.
Del polvo nació un nombre.
Hecho para durar.
También sigue viva la idea de aquella empresa de barreduras: recuperar y refinar el metal precioso es, desde la fundación, el corazón de la casa.
Fabricante: Heimerle + Meule GmbH, refinería de oro y plata, Dennigstraße 16, Pforzheim.
El resplandor brillante de los valores constantes: lingote de oro de 250 g Heimerle und Meule
- Objetivo de inversión: Con lingotes de oro puede proteger su patrimonio de manera muy efectiva frente a la inflación.
- Conservación del valor: Los lingotes de oro sirven como un depósito de valor perfecto, que asegura e incrementa el verdadero valor de su patrimonio.
- Protección: Especialmente en tiempos de inflación, recesión y altas deudas gubernamentales, protege su patrimonio con oro.
Si está buscando un ancla confiable en tiempos turbulentos, entonces el lingote de oro de Heimerle und Meule es una elección que resiste el paso del tiempo. Estas obras de arte de 250 g combinan riqueza pura con precisión alemana y simbolizan prosperidad y seguridad desde hace milenios.
Un pedazo de constancia en su mano
Los 250 g de oro en forma de lingote de Heimerle und Meule no solo representan un valor material, sino también una historia de constancia y confianza. Con una ley de 999,9/1.000 y un peso bruto de exactamente 250,00 g, este lingote fundido es un producto de la más alta calidad, de un valor incalculable tanto para inversores como para coleccionistas.
Fundido para la eternidad
La particularidad de los lingotes de oro fundidos radica en su robustez. Los bordes redondeados y las pequeñas líneas de solidificación le confieren a cada ejemplar un carácter individual, lo que convierte a cada lingote en una pieza única. Con medidas de 54 mm de largo, 27 mm de ancho y una altura de 10 mm, el lingote se siente bien en la mano y es un testimonio impresionante de inversión tangible.
Un símbolo de pureza
En el frente del lingote figuran orgullosamente el peso, la ley, así como el sello de acuñación de Heimerle und Meule: una señal de verdadera pureza y calidad. La superficie del lingote brilla con ese tono dorado inconfundible que ha fascinado a la humanidad durante milenios y que se considera la encarnación de la riqueza y el poder.
El oro: la verdadera protección contra la inflación
El oro ha demostrado ser una de las monedas más estables del mundo y es una cobertura contra la inflación comprobada. En tiempos en los que el papel moneda pierde valor, el oro conserva su valor y ofrece así una protección contra la pérdida de poder adquisitivo. Es un bien físico que, a diferencia de las monedas fiduciarias, no puede multiplicarse de forma arbitraria y presenta así una escasez que mantiene su valor estable.
La sabiduría de los bancos centrales
No es casualidad que los mayores bancos centrales del mundo mantengan oro como reserva. Es una señal de que incluso los guardianes del papel moneda confían en el oro para estabilizar el sistema financiero y proteger su patrimonio. Esta confianza también usted puede sostenerla en sus propias manos, con un lingote de oro de Heimerle und Meule.
El oro como protección ante crisis
En tiempos de incertidumbre política y económica, el oro se convierte en un bien aún más valioso. Como protección ante crisis, ha demostrado su valía repetidamente, ya que es reconocido y negociable en todo el mundo. Tener un lingote de oro en su posesión significa que siempre dispondrá de una forma de moneda que puede servir como medio de intercambio en tiempos de crisis.
La previsión para la jubilación atemporal
El oro no solo es importante para la protección actual de su patrimonio, sino también como previsión a largo plazo para la jubilación. Le permite transmitir patrimonio a través de generaciones, manteniendo o incluso incrementando su valor real. Un lingote de oro de 250 g de Heimerle und Meule es, por lo tanto, una inversión en el futuro.
Ganancias libres de impuestos
Otra ventaja de este metal noble: las ganancias por la venta de oro están, en principio, libres de impuestos, siempre que se respete el período mínimo de tenencia de un año. Esto le ofrece una flexibilidad adicional y ventajas financieras al invertir en oro.
Detalles del producto de un vistazo
- Fabricante: Heimerle und Meule
- Peso fino: 250,00 g
- Ley: 999,9/1.000
- Dimensiones: 54 mm x 27 mm x 10 mm
- Estado: Mercancía nueva, sin circular
- Embalaje: Precintado al vacío
- Certificado: Sí
- Finalidad de inversión: Producto de inversión
- Grado de conservación: Sin circular
- País de origen: Alemania
Elegir invertir en oro significa confiar en la sabiduría de los milenios. Un lingote de oro de 250 g de Heimerle und Meule es un fragmento de esa sabiduría: un pedazo de valores auténticos y constantes en sus manos.
```Imagen no contractual.









