
Antigua Dracma de Plata Alejandro Magno (356-323 a.C.)

- Original auténtico: más de 2.300 años de antigüedad
- Motivo heroico: Heracles con piel de león
- Acuñado a mano: cada pieza es única
- Original auténticoEn vida del rey, medio de pago real
- Motivo heroicoEn el reverso, Zeus entronizado con águila y cetro
- Acuñado a manoPátina y acuñación varían en cada moneda
Antigua dracma de plata de Alejandro Magno – un original de la era del helenismo
Con más de 2.300 años de antigüedad y, sin embargo, tangible: la antigua dracma de plata del reinado de Alejandro Magno (336–323 a.C.) pone en sus manos un fragmento real de la historia universal. Cada ejemplar fue acuñado a mano en su día, pasó por innumerables manos y narra la historia del mayor imperio de la Antigüedad. Quien posee esta moneda tiene un original auténtico de aquella época, en la que la cultura griega se expandió desde Macedonia, pasando por Egipto y Persia, hasta la India.
Diseño y acuñación: Heracles y Zeus entronizado
El diseño sigue el célebre lenguaje iconográfico de las acuñaciones macedonias. En el anverso aparece la cabeza de Heracles con la piel de león, a menudo con los rasgos faciales del propio Alejandro, un símbolo de fuerza y de poder legitimado divinamente. El reverso muestra a Zeus entronizado con el águila y el cetro, acompañado de la leyenda en honor al rey. Precisamente este universo iconográfico convirtió a la dracma en la moneda de referencia que facilitó el comercio hasta muy adentro de Asia y el norte de África, y que marcó la pauta para el resto de las monedas en circulación.
Metal precioso: plata, ley 950–980/1.000
Peso: aprox. 4 g
Diámetro: aprox. 18 mm
Período de acuñación: 336–323 a.C., Macedonia / Grecia
Diseño: Heracles con piel de león (anverso) / Zeus entronizado con águila y cetro (reverso)
Conservación: las piezas son medios de pago que estuvieron en circulación y presentan las huellas correspondientes: pátina más oscura, centrado individual, muescas, desgaste y, en ocasiones, partes de la leyenda más débiles. Precisamente esto constituye su encanto. Dado que el año de acuñación, la casa de moneda y la variante del reverso pueden ser diversos, el ejemplar entregado difiere de la imagen mostrada: usted recibe un original, no un producto en serie. Le rogamos comprenda, por tanto, que la imagen de la tienda representa un ejemplo y que el artículo entregado puede diferir individualmente en cuanto a aspecto y conservación debido a circunstancias históricas.
Entrega: en bolsa de terciopelo
Al tratarse de mercancía antigua que estuvo en circulación, cada dracma es una pieza única. El centrado, la calidad de acuñación y la pátina desarrollada a lo largo de los siglos varían individualmente, y es precisamente eso lo que constituye el atractivo especial de estas monedas de plata históricas. Por ello, la moneda realmente entregada puede diferir de la imagen; la denominación y el año exacto de acuñación varían dentro de la serie.
Pequeña dracma, gran tetradracma
La dracma era el nominal de plata habitual de la antigua Grecia. Quien coleccione una pieza hermana de mayor tamaño conocerá la tetradracma, la gran moneda de plata con un valor de cuatro dracmas, que con unos 17 g y aproximadamente 27 mm resulta considerablemente más pesada e imponente. Ambas comparten el mismo diseño de Heracles y Zeus. La manejable dracma, en cambio, destaca por un precio de entrada más bajo y se integra con mayor facilidad en una colección creciente de originales antiguos.
Por qué la plata convence desde la perspectiva del inversor y del coleccionista
La plata es conocida desde hace milenios como medio de conservación de valor y se encuentra entre los metales para acuñación más antiguos de la humanidad. Combina un valor intrínseco con una alta liquidez y sirve a muchas personas como componente sólido para la cobertura contra la inflación y la protección ante crisis. A diferencia del dinero fiduciario, que se basa únicamente en la confianza en los gobiernos, la plata posee un valor intrínseco derivado de sus propiedades físicas.
Historia para tocar con las manos: esta dracma fue un medio de pago real en vida de Alejandro; hoy es una codiciada pieza de colección y un testimonio tangible de la Antigüedad.
Argumentos a favor de la plata física
Alta demanda industrial en electrónica, tecnología solar y medicina
Oferta limitada, lo que sostiene la estabilidad de valor a largo plazo
Diversificación del patrimonio y transmisión a través de generaciones
Utilizable como medio de intercambio en tiempos de inestabilidad monetaria
Las ganancias derivadas de la venta están exentas de impuestos siempre que el período de tenencia sea de al menos un año
Así, la antigua dracma de plata combina el valor histórico de colección con las cualidades constantes de un metal precioso que desde siempre ha sido símbolo de riqueza y prestigio. En nuestra categoría monedas de plata encontrará, además de este original antiguo, numerosas acuñaciones adicionales, desde el clásico moderno de inversión hasta el testigo histórico. Hágase con esta dracma un fragmento de historia vivida, que une de manera fascinante el corazón coleccionista y la conservación del valor.
La representación del producto puede diferir del producto final.









