
Moneda de bronce de Cartago (400-350 a. C. | Ciudad natal de Aníbal Barca)

- Potencia púnica: de su apogeo
- Antigüedad auténtica: cada pieza única
- Diosa Tanit: diosa protectora de la ciudad
- Potencia púnicaCuando la ciudad tenía la flota más fuerte de la región
- Antigüedad auténticaDinero circulante con pátina, no un producto en serie
- Diosa TanitCon corona de espigas en el anverso, caballo y palmera atrás
Cartago en la mano: una moneda de bronce del mundo previo a Aníbal
Este pequeño bronce proviene de Cartago, la metrópolis púnica situada en la costa mediterránea del norte de África, ubicada en la antigua región de Zeugitana, en la actual Túnez. Fue acuñado en una franja temporal que va del 400 al 350 a. C. aproximadamente. En aquella época, Roma era una potencia regional emergente, mientras que Cartago dominaba el comercio en el Mediterráneo occidental, mantenía la flota más poderosa de la región y se contaba entre las ciudades más ricas del mundo conocido. Aproximadamente un siglo más tarde, en esa misma ciudad nació Aníbal Barca, hacia el año 247 a. C., el general que cruzó los Alpes con elefantes de guerra y llevó a Roma al borde de la ruina en Cannas.
Tanit y el caballo: los diseños en detalle
El anverso muestra la cabeza de Tanit hacia la izquierda, rodeada de espigas, a menudo con pendiente y collar añadidos. Tanit era la diosa púnica de la fertilidad y deidad protectora de Cartago. En el siglo V a. C., junto con Baal-Hammon, sustituyó a la pareja divina más antigua formada por Astarté y Melkart como principales deidades de los púnicos. Entre sus atributos se encuentran la espiga, la granada, el higo y la paloma; las espigas en el diseño de la moneda no son, por tanto, mera decoración, sino una declaración religiosa.
El reverso muestra un caballo de pie hacia la derecha, con una palmera datilera detrás. Ambos símbolos funcionan como un escudo de la ciudad. Según la tradición, el caballo hace referencia a un presagio divino durante la fundación de Cartago por colonos fenicios procedentes de Tiro; la palmera juega con la palabra griega phoinix, aludiendo precisamente a ese origen fenicio. No presenta valor nominal acuñado: la Antigüedad no conocía la indicación numérica de valores nominales.
Los datos de un vistazo
- País de origen: Cartago, región de Zeugitana (actual Túnez)
- Período de acuñación: aprox. 400–350 a. C.; el año de emisión dentro de este rango puede variar
- Material: bronce, una aleación de cobre, por lo que no presenta ley de metal precioso
- Diámetro: aprox. 16 mm
- Peso bruto: aprox. 2,9 g
- Valor nominal: sin indicación
- Estado: pieza de circulación, grado de conservación variable
- Tipo de inversión: moneda, producto de colección de la serie "Historia"
- Envío: como envío asegurado
Piezas de circulación con carácter: lo que usted recibe
Estas piezas fueron medios de pago en circulación, y se nota. Presentan una pátina más oscura, centrado individual, mellas, arañazos, desgaste y, en ciertas zonas, leyendas más débiles. Precisamente eso es lo que le da su atractivo: ningún abrillantador del mundo puede simular dos mil años de historia comercial.
Dado que el año de acuñación, la casa de moneda y la variante del reverso pueden variar, el ejemplar entregado puede diferir de la imagen mostrada: usted recibe un original, no un producto en serie. Por ello, le rogamos comprenda que la imagen en la tienda representa un ejemplo y que el artículo entregado puede diferir individualmente en cuanto a aspecto y conservación debido a circunstancias históricas.
En qué se diferencia este bronce de acuñaciones relacionadas
Cartago no acuñaba moneda únicamente en la capital. Numerosos bronces púnicos se produjeron en cecas de Sicilia y Cerdeña, a menudo en módulos mayores de 18 a 25 mm y con pesos considerablemente más elevados. Allí es muy común el tipo con cabeza de caballo en lugar del caballo completo, en ocasiones combinado con una palmera en el reverso.
- Ventaja de este módulo pequeño: manejable, muy adecuado para exhibir y fechado con claridad histórica en el período clásico de esplendor de Cartago, previo a las guerras púnicas.
- A tener en cuenta: en 16 mm queda menos superficie para los detalles; la corona de espigas y las hojas de palma destacan de forma diferente según la conservación.
- Las conservaciones habituales en bronces antiguos de circulación se sitúan entre "bien" y "muy bien"; el brillo de acuñación, como es lógico, no existe en este caso.
Historia que se puede tocar con las manos
Quien sostiene esta pieza en la mano toca un objeto que ha visto puertos, mercados y campamentos de mercenarios. En el año 146 a. C., al final de la Tercera Guerra Púnica, Cartago fue arrasada por completo. La ciudad desapareció. Sus bronces perduraron: pequeños y resistentes testigos de una potencia mundial.
El oro es la moneda más antigua de la humanidad y ha sobrevivido a todas las demás. Monedas antiguas como esta narran cómo comenzó esa historia, y por qué los activos tangibles gozan de confianza a lo largo de milenios.
Para los coleccionistas, esta moneda de bronce constituye un excelente punto de partida hacia el mundo de griegos y púnicos. Para los inversores que desean complementar sus tenencias de metales preciosos con objetos con historia, es un fragmento tangible de la Antigüedad: pequeño, discreto e incorruptiblemente auténtico. Y un regalo que no hay que explicar dos veces.
La representación del producto puede diferir del producto final.









